6/10/13

El dinero

Me pregunto a qué pobre infeliz se le ocurrió la maravillosa idea de inventar el dinero. 

23/8/13

Amanece

Amanece by Virginio Urbina
Amanece, a photo by Virginio Urbina on Flickr.

Por lo general me levanto a las 7 de la mañana. A veces el sol me gana.

21/8/13

Cyril volvió a casa

Cyril volvió a casa by Virginio Urbina
Cyril volvió a casa, a photo by Virginio Urbina on Flickr.

Después de 16 días de estar en hospitalización por una puesta crónica de huevos. Parece más tranquila, más repuesta y más saludable.

Que gusto. No sé qué haría sin mis periquitos.

21/10/12

Dos yos

1. Computadora nueva con mejor rendimiento y un software impresionante para la creación de videos, que es lo que siempre había deseado. La presentación de nuestro primer trabajo a nuestros primeros clientes de HoneycombMx siendo todo un éxito, con aplausos y toda la cosa, y sonrisas de oreja a oreja de nuestro (grandioso) equipo. Videos, videos y más videos por hacer. Trabajo que no acaba de acabarse cuando ni siquiera ha empezado. Mucha suerte, mucha capacidad, mucho gusto. Ese soy yo. O al menos, uno de los yos: el que disfruta editando videos, creando contenidos, desarrollando estrategias de mercado, iniciando proyectos. Pensando en dinero, pero no nada más en eso.

2. El seminario del PUEG con Parrini dándome su opinión personal sobre mi trabajo, y algunas recomendaciones. Revistas y textos que siguen llegando a mis manos como por arte de magia. Un hermano que inicia la misma travesía en la que me he atorado. Compañeros de generación recibiendo sus diplomas por haber concluído sus estudios, después del infierno de la tesis. Ideas, recomendaciones, lecturas que no terminan, procedentes de los lugares más insospechados. El encuentro con Pablo Castro en la micro una noche que iba a Coyoacán, preguntándome qué he pensado del posgrado y recomendándome algunos. Tesis, tesis, tesis, estúpida tesis, no puedo escapar de ti, sólo hay una forma para vencerte, y es escribiéndote. No me vas a ganar. Ese también soy yo. Otro de los yos: el que soñaba con convertirse en un buen antropólogo, hacer estudios de campo, análisis, videos etnográficos, investigación, posgrados. El que se me está perdiendo en el remolino de todo lo demás que quiero ser y que no puedo. Porque la Tierra gira y gira, y el tiempo se consume sin remedio. ¿Por qué tengo que dividirme así?

8/10/12

Opresión


Definitivamente soy mi peor enemigo. Mis miedos, mis preocupaciones, mis deseos... La vida es tan simple. Personas van y vienen, se acercan y se alejan, nos involucran y después nos expulsan, y así es, no hay nada que podamos hacer para cambiarlo. La vida es corta, el mundo es injusto, la sociedad es una basura, el poder destruye todo a su paso... Pero así es el mundo en el que vivimos. Será muy difícil, sino imposible, cambiarlo.

Una vez escuché que siempre que pienses que tu vida es demasiado complicada y que sufres mucho, lo único que tienes que hacer es recordar que eres un simio parlachín viajando por el espacio en una roca flotante. Visto así, no suena tan terrible. Al contrario, hasta te hace pensar en la suerte que has tenido. De que un montón de partículas que se originaron hace miles de millones de años en una explosión que ni Hollywood se puede imaginar, lograron sobrevivir al tiempo y al espacio hasta darte la forma que ahora tienes, plantando en ti todo tipo de sueños, esperanzas y preocupaciones que, al final de tus días, no valdrán de nada.

Y sin embargo, es difícil dejar de sentirse oprimido. Por las decisiones que tomamos o tomaremos. Eso es quizá porque nos movemos en un tiempo unidireccional. No hay forma de volver atrás. No hay manera de desandar los pasos andados. Y así avanzando el reloj de arena de nuestra existencia se va consumiendo, consumiendo, consumiendo... Se nos apaga la vela, se nos termina la hoja. Tiene que causar algo de angustia, por más relajados y valemadristas que seamos.

Pero eso mismo nos puede ayudar a la inminente resignación. De que las cosas son (fueron, serán) así y no de otro modo. De que las decisiones que tomamos nos han traído a este lugar en e que estamos, y las decisiones que tomaremos nos pueden alejar también de acá, si es que no nos gusta el lugar en el que estamos. Es un poco indescifrable a dónde nos pueden llevar las decisiones futuras. Como nos pueden salir las cosas bien, nos pueden salir peor. Pero también así es la vida.

Y todo esto provoca esa opresión. Sobre nosotros mismos, sobre nuestras pobres, tenues y fugaces existencias.