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20/11/08

Invierno



1. Entramos otra vez a la UAM, por los torniquetes, y caminamos hasta nuestros respectivos lugares, T y yo a la cafetería, M a su clase de italiano y L a la suya de teatro medieval, cuando vimos en los cristales del edificio B los resultados del sorteo de reincripción al trimestre siguiente. Y eso sólo puede significar una cosa: que este trimestre está a punto de acabar, y nadie puede hacer nada para evitarlo. En menos de un mes hay que hacer tres exámenes, uno final y dos parciales, un trabajo parcial y uno final. Este es el comienzo del año filtro, según todas nuestras teorías conspiratorias, y según mi pesimismo, este será el trimestre más fácil. De aquí en adelante todo será más difícil y me tendré que olvidar de mis boletas llenas de MBs... Pero no se las voy a poner fácil. Pelearé hasta el último segundo.

2. La primera parte de la exposición fue aburrida. Al final el único que hizo un comentario espontáneo fue E, pero era de esperarse: él siempre tiene algo qué decir. Entonces presentamos el video, repartimos los volantes, hablamos de nuestra experiencia y muchos se entusiasmaron. El profesor incluido. No, no lo hice con la intención de ganarme al profesor. Fue iniciativa propia ir más allá, nadie me lo pidió, pero tuvo resultados positivos, al menos inmediatos, no puedo garantizar que lo sean a largo plazo pero eso habrá que ver. Tal vez me convierta en el editor principal de su equipo de trabajo. Tal vez esto me abra paso hacia la coordinación del departamento de antropología visual... Sería una buena meta en la UAM. Ya de ahí podría dar clases, empezar proyectos y ganar un salario estratosférico. Diría que el salario es lo de menos, que lo que realmente importa es el conocimiento, el desarrollo científico y/o académico... Pero para qué me hago. El salario de la UAM es jugoso, y la verdad llevo dos años de mi vida esperando una oportunidad para vivir tranquilo, bien, cómodo, sin tener que hacer cuentas apretadas cada mes para que el dinero alcance, me gustaría que sobrase, que le pudiera abrir una cuenta a mi mamá, a mi hermana, y mandarles para una o dos cosas, llevarles regalos buenos en navidad, mandarles algo en sus cumpleaños, salir de vacaciones, conocer otros lugares, y eso no se logra por gracia divina, sino con un jugoso salario. Tampoco es que el desarrollo científico y/o académico no me importe. Claro que me importa, pero si eso va acompañado del susodicho jugoso salario... Qué mejor. No se me quita mi lado materialista.

3. Ya estoy esperando con ansias el momento de partir. Necesito, merezco, unas buenas vacaciones. Una semana bastará, no importa. Los aviones me ponen nervioso. Mi aguinaldo, ¿qué les llevaré de regalo? Hay que dejar pagada la renta de enero, tantas cosas, pero primero lo primero: dormir...

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"Sol redondo y colorado, como una rueda de cobre..."

25/10/08

Solo


[Fuegos artificiales de la fiesta de San Lucas, en Iztapalapa]

1. Últimamente he sentido una nostalgia que no sé si había sentido antes. Una especie de nostalgia proyectada hacia el futuro. Extraño el tiempo en el que me iré de aquí. Veo las calles de la Ciudad, caóticas, llenas de baches, la pintura cayéndose de las paredes de la escuela, el cielo medio nublado... Y empiezo a extrañarlo todo, porque sé que un día me iré, dejaré todo esto que conozco y veré cosas nuevas, es inevitable, estoy condenado a ser un peregrino. Quizá aguante lo suficiente aquí (otros seis años) como para ser un doctor en antropología, pero después mi iré. ¿A dónde? No sé, a Europa, probablemente. Después estaré otros años allá y me brincaré a Asia. También tengo que ir a Australia, cuna de muchas investigaciones antropológicas... Y luego volveré a morir a Mazatlán. Daré la vuelta al mundo en una vida... Y lo mejor: lo haré acompañado.

2. Mañana comenzaré, aunque ese no era el plan, el corto sobre las parejas. Por cierto, debo escribir el guión... No sé. Yo espero que me quede muy bien. Que reciba algún tipo de comentarios, ya sea de la profesora de parentesco o del tipo del laboratorio de antropología visual. Lo que sea. También quiero hacer una pequeña, pequeñísima investigación sobre el día de muertos en el panteón vecino. Entrevistar a algunas personas, preguntarles qué hacen, cómo. Tal vez encuentre algo interesante. Argh... Mis aspiraciones antropológicas cada vez aumentan más, y no sé cómo controlarlas.

3. No sé si es por la crisis o qué, pero nuestra economía familiar está empeorando. Cada vez nos alcanza menos el dinero para pagar todas las deudas. Tenemos que estabilizarnos antes de diciembre para poder comprar regalitos y esas cosas, organizar la fiesta en mi casa, salir a pasear algunos días, y sobre todo, comprarme mis lentes. Creo que otro año con estos mismos va a ser una mentada de madre para mis pobres ojos.

Y una vez más, estoy desvariando... Sólo quería escribir algo. Como sea.

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"Puedo ver la tele hasta que no haya más que ver..."

27/7/08

Adultos



No sé cuándo pasó. De pronto todo es tan acelerado, tengo tan poco tiempo, no puedo escribir un solo cuento, vamos, ni siquiera puedo leer los textos que me dejan en la escuela. Hay que trabajar para vivir, vivir para trabajar, cuál es la diferencia, y eso que no soy asalariado, sino free lancer, o un pseudo eso, viviendo de migajas, cobrando lo que pueda, cuando pueda, como pueda, con la angustia a cada instante, ojalá que el ahorro nos dure, ojalá que no tengamos que gastarlo, y mi hermana acá, no es que me moleste, no me molesta en absoluto, pero me gustaría, ¿sabes? ser yo el que paga las pilas, los pingüinos, las playeras, no tener que pasearlos en metro, no tener que llevarlos cuando es gratis, no es culpa mía, ni de ella, sino del maldito dinero, quién lo invento, quién lo tiene, casi nadie, esta es la jungla moderna, la supervivencia del más fuerte, el que pueda conseguir más dinero, para eso, hay que embaucar turistas, decirles "vive México, súbete a un microbús", eso es lo que le gustó a G y a L, pero no todos los alemanes son iguales, tendremos una meta, clientes de un tipo específico, una mirada antropológica, ¿podré hablarles en inglés? ¿serán tan pacientes como G? recuerdo cuando los llevé a la entrevista en la jornada, les dije, Voy a traducir para ustedes, pero estoy un poco nervioso así que ténganme un poco de paciencia, y G dijo, nada más, No, y yo me puse más nervioso, pero ese no es el problema, el problema es el sueño, el cansancio, todo el tiempo, no puedo leer porque me da sueño, en las clases me da sueño, no sé qué me pasa, quisiera dormir todo el tiempo, abrazado a ti...

No es divertido ser un adulto.

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"Quiero ver tu risa todo el día"

12/5/08

De capuccinos y carreras de media noche



Nunca imaginé que terminaría aprendiendo a hacer capuccinos. Es muy sencillo. Ayer, por ejemplo, aprendí dónde estaba mi error: lleno demasiado el vaso de leche y por eso, cuando echo el café, la espuma no sube tanto, pero hoy practicaré. Si mi mala suerte es suficiente, estaré solo en la barra y, otra vez, saldré hasta las doce de la noche, si no es que después, y tendré que correr, correr y más correr hasta el eje 8 para alcanzar el camión a Santa Marta, pues es el único que a esa hora sigue pasando, pagaré cinco pesos y llegaré en diez minutos a la calle que baja a mi casa, para después bañarme, deshacerme del sudor y del olor a café, café con aroma de sudor, descansar, relajarme, dejar de pensar en los meseros, en lavar el trapeador, mañana será otro día, si me dicen algo no me importa, por el momento, ayer, alcancé camión, si hubiese lavado bien el trapeador, quién sabe si hubiera alcanzado, lo más probable es que J se encabrone porque lo regañarán a él (Se supone que dejaste los trapeadores limpios y ve, qué es esto, esto es limpio según tú), y él vendrá conmigo, o en todo caso, me acusará, Yo le dije, le advertí que si usaba el mechudo lo volviera a lavar, que yo ya había terminado con él. Qué importa.

Si mi mala suerte no es todavía suficiente, C me ayudará a cerrar y nos iremos, más o menos, temprano. Ya tiene toda la experiencia y me ayudará a limpiar y con los inventarios, yo, lavaré, es lo que se me da, y no me importa lavar, es mucho más fácil, haces jabón, desarmas y vuelves a armar, es todo, no hay cosas más sencillas. Procuraré barrer en los ratos de ocio, se supone que hoy está tranquilo pero no me confiaré, hay función en la cineteca y eso significa, invariablemente, gente, quién sabe cuánta. Ya veremos.

Y después de esta noche, llegará el martes. Iré a mi clase de historia, entregaré mi trabajo. En argumentación nos dictarán un cuestionario y se acabó, luego por las copias correspondientes o libros a la biblioteca y vámonos, directo a coyoacán, otra vez, pero ya no a la cineteca, sino al teatro bar el vicio, a hacer covers. Regresaré a casa con F, haré un poco de tarea si me da tiempo en lo que llega O. Estoy nervioso. Invitarlo. Así pudo ser, tan simple y sencillo, invitar a alguien, no hacerlo oculto, de haber sabido que F habría aceptado, así. O quizá no. Quizá me lo propuso porque O es soldado, y por el simbolismo que implica invitarlo.

Estoy nervioso. No sé qué pasará. Y el trabajo en Top Sure Institute no me convence. Las ventas, lo he comprobado por segunda ocasión, no es lo mío, y no lo comprobaré por tercera. Mejor mañana, si no tengo mucha tarea, me iré a repartir volantes. Ahora sí estoy más animado con esto. Necesito animarme porque si no, andaré vagabundeando, de trabajo en trabajo, toda la vida. Y eso no es lo que quiero, la verdad.

Es todo por ahora.

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"Despréndete de todas las impresiones de los sentidos y de la imaginación, y no te fíes sino de la razón", René Descartes

12/7/05

cansancio crónico

hace varios días que no como bien. el estrés está llegando a un punto culminante, y todo por dejar pasar demasiado tiempo. hace años que debía comenzar un guión de radio para un trabajo de la escuela, y es hora que no lo empiezo y el profesor ya lo está pidiendo. la caja tv nos da más trabajo que nunca, tener los días programados me da una sensación de presión bastante rara. los días transcurren lentos e insoportables. las mañanas son nefastas, las noches calurosas, el baño apesta, no hay leche y el choco krispis (no creí que esto fuera a pasar jamás) me está empezando a hartar. las próximas salidas prometen bastante, pero no sé... no creo poder disfrutarlas como debería.
para un misántropo recién declarado, es muy difícil tener contacto con la gente. el domingo por la tarde, en la celebración del 116vo. aniversario de tijuana, había un escándalo en el parque, y decidí salir a ver qué había. un escenario colocado con una pantalla de tela detrás, y una manta que decía "aquí se celebrará el 116 aniversario de tijuana a partir de las 6p.m.", y eran las 7.30 y no había nada más que música. di una vuelta por el parque: sólo niños y papás pasando una tarde ociosa de domingo. me iba, cuando escuché una melodía muy familiar, un "atento, permanezca a la escucha"... y luego, "so many nights..." me senté y escuché las dos o tres canciones de manu chao que pusieron. luego siguieron con reggae, y me quedé otro rato. pero empezó a llegar la gente... y me sacaba de quicio ver a tantas personas reunidas en un solo lugar. no lo soportaba... así que volví a la casa, y lo demás... es secreto.
así que mis días actuales transcurren con mucha demora, tardan demasiado y ya quiero que todo esto pase. todavía sigo dejándome caer, cada día un poco más, un poco más, pero como que el vértigo ya me está atrofiando el estómago. tal vez, si extendiera mis alas, y sólo planeara con el aire que pasa por debajo de mí... para ver adónde me lleva el viento. el descenso frenético no es una buena idea después de todo. no puedes tener un pie en el mundo real y otro en el mundo interno. pero tal vez, pasar de un mundo al otro sea la solución... ocuparse de los dos al mismo tiempo... aunque me provoque más estrés, seguro será menor al que ya estoy sintiendo. sin cuentos nuevos, ni nada interesante qué contar... cambio y fuera.

"i'm so happy: there's nobody in my place instead of me"

4/7/05

el descenso

llego a casa. me pruebo mi nueva playera de dr. jeckill, me cuelgo el morral y salgo de la casa. hace días que venció el plazo de la renta, pero yo no he pagado. no porque me haya gastado el dinero, sino porque don miguel no se aparece por ningún lado. camino, entro en el "ciber-café". el señor, en forma automatizada, me anuncia que siguen en las mismas, sin señal de internet. están así desde el sábado. voy al banco por dinero. voy a comerme una torta, gasto demasiado, ya me lo han dicho, pero no puedo economizar, no en esta situación. la comida sabe mala. ahí trabaja mi vecino, y yo no sabía (tan antisocial soy?). me termino la torta como puedo, salgo del local, y me dirijo al otro de renta de computadoras, al que no me gusta porque los teclados no tienen acentos, y tengo que vivir presionando alt-130 para la é, alt-160 para la á, etcétera. sólo escribo, sin un motivo definido... porque no he tenido inspiración para escribir un cuento decente. y porque siento que caigo... no porque quiera chocar contra el fondo, sino porque el vértigo de la caída se siente bien en el estómago, dejar de agitar las alas un rato y sólo descender...
no son las circunstancias. soy yo el que busca la ocasión. no es tan grave, no hay de qué preocuparse... sigo yendo a la escuela, sigo haciendo tareas (las que puedo), sigo hablando con mis amigos, duermo en mi cama, como a mis horas, ayudo en lo que puedo... en mi cabeza, el descenso no es lo único todavía... no es lo único, aunque pueda parecer lo contrario. pero me he vuelto más egoísta (sí: más...), buscando nada más lo que a mí me conviene. las lágrimas de la gente no me provocan nada. hace tanto que no lloro... que ya olvidé qué se siente. la última vez que estuve a punto de derramar lágrimas, me ardían tanto los ojos que no las toleré y decidí reprimirlas. mi cuerpo las rechaza...
espero que de verdad vengan los que iban a venir, enrique arballo y... "ella". esta semana resentí más su ausencia, porque creí que se terminaría, pero no... esperanzas sin fundamentos. no importa... yo iré. si la conductora de la caja tv no me lleva pronto, me iré yo solo... de raite. sería una buena aventura... salir el viernes de la escuela, echar ropa limpia en una mochila, caminar por la carretera hasta que un conductor piadoso se apiade de mí y me dé un aventón... volver? volver es lo de menos... si por mí fuera, me quedaría allá... a lo que me recuerda: necesito ropa limpia.
me he vuelto frío, calculador, insensible. me he vuelto metódico, indiferente, desconsiderado... ya me gusta dormir, cuando antes lo consideraba una pérdida de tiempo (tanto tiempo gastamos durmiendo en lugar de vivir...), ya no me importa no tener nada qué hacer, cuando antes era desesperante el ocio. ya no me preocupa tanto la escuela... después de todo, las calificaciones no definen lo que en verdad has aprendido... y si he descuidado algunas clases, ha sido por asuntos más importantes, y no porque yo así lo haya deseado... o al menos, eso quiero creer. quiero creer que sigo siendo yo. quiero creer que tengo el descenso bajo control, y que cuando me canse la sensación, volveré a batir mis alas y elevaré de nuevo el vuelo.
quiero creer que, en el fondo, sigo siendo yo... pero no es lo que eres por dentro lo que te define, sino tus actos. ahora ya no sé quién soy, y antes estaba tan seguro... bueno, tenía una idea leve. pero ahora... ahora estoy perdido, perdido en un huracán interminable que me arrastra... sé que saldré de ésta. aunque en el fondo, quiero seguir revolcándome en el viento del vacío; lo sé porque miro en cada esquina a ver si vuelvo a ver a este desconocido que me invitó a *****, y vuelvo al ***** cuando se van mis amigas sólo para... pues, para qué más. no todo en este mundo son ******.

"todo es mentira en este mundo... todo es mentira, por qué será..."

13/6/05

creo que empiezo a entender

es como caminar un largo trecho con la luz apagada, con los ojos vendados, con los pies en el aire, sin conocer el rumbo, sin nadie que te guíe, sin nadie que te acompañe, sin nadie que te haga de comer, que te tienda la cama, que te levante por la mañana, que te pregunte, al llegar a casa, cómo te fue, qué hiciste, a dónde fuiste, por qué tan tarde, carajo, no tienes consideración... y es verdad, parece que uno no avanza, que no pasa nada, que nada ha pasado nunca, pero es porque uno tiene la falsa idea de que el tiempo es de lo que más sobra, que la juventud tarda mucho en pasar, que para que aparezcan las primeras arrugas y se caigan los primeros dientes faltan todavía varias décadas. pero no, la muerte no respeta edad, ni sexo, ni posición económica, ni ninguna de esas tormentosas ostentosidades de las que tanto alardeamos. aquí, frente a este monitor, una descarga eléctrica puede matarme, y así acabó todo.
pero no me importaría. no digo que moriría satisfecho, porque me faltan muchas cosas que me gustaría hacer. sin embargo, sé, estoy consciente, de que el mundo es una maraña terrible de caminos, de coincidencias inexplicables, de hechos a primer vista intrascendentes pero de repercusiones asombrosas, y así, quién sabe si pueda irme a europa después de la escuela, o tener un hijo inteligente, o terminar mis novelas y publicarlas. no sé. por eso, me limito a vivir este día, por si me muero, no morir deseando hacer algo que ya no se va a poder. por si voy a mexicali (aunque de hecho, ya fui), y no veo a quien iba a ver, que no pase nada, que todo siga como estaba, por algo pasan las cosas... por algo ella no contestó los mensajes, por algo apenas le dije quién era yo y no volvió a marcar. ¿no que muchas ganas de verme? mentiras... la gente está llena de mentiras. pero claro, no toda.
y, para rematar, pasa algo raro, algo de veras raro, como una maldición. y es que, todas las muchachas que llegan de alguna manera a atraerme por una u otra razón, cuando ya estoy pensando en la posibilidad de un romance o algo, salen con alguna jalada de "ay, eres bien curada, jamás andaría contigo para no perder nuestra amistad". ¡enfermas malditas! empezó con lizbeth becerra, la que terminó siendo mi mejor amiga, la verdad, hubo un momento en el que pensé: "yo andaría muy a gusto con ella", y entonces, como presintiendo lo que empiezo a sentir, comienza a repetirme que yo soy de sus mejores amigos y que jamás de los jamaces se fijaría en mí. qué mierda.
así. cada día es diferente. jamás viviré de nuevo un lunes 13 de junio del 2005. hay que sacarle el mejor provecho.

3/6/05

huellas efímeras y preocupaciones

al fin es junio. incluso, ya pasaron tres días y ni siquiera los percibí. esta semana se fue volando, entre la edición de la caja tv, los exámenes, y el encuentro con personas nuevas, y (casi) desconocidas. se pinta, casi difuso, un buen fin de semana, con cámara nueva, sin lavandería, y dos noches "sociales".
lo lamentable, es que este blog se convierte poco a poco en un vulgar diario y se aleja del concepto del que surgió, es decir, una publicación periódica de cuentos y más cuentos, como ejercicio previo a mis futuras novelas. pero es que apenas y tengo tiempo (e inspiración) para escribir. hoy fue mi único día libre de la semana, y lo desperdicié en el ciber espacio. saludando a la que está más cercana a llevarse el título de mi "mejor amiga", lizbeth becerra. sólo espero las vacaciones para verla y reírme con ella. espero el 10 de junio para ver si (ahora sí) vamos a mexicali, y espero esta noche y la noche de mañana para "practicar la socialización". ja'h. si pretextos sobran. pero como decía, esto poco a poco se vuelve un simple diario de días fugaces y nada interesante qué contar, ninguna emoción de verdad destacable, como riesgo de muerte, algo inexplicable, algo extraordinario... me hace falta aprender a maravillarme de lo común, de lo ordinario, de lo cotidiano. porque cada amanecer es un fenómeno tremebundo, cada página que leo de un libro es un derroche de conocimiento y un deleite intelectual, cada alimento que cae a mi estómago es (en verdad) un milagro indescifrable, cada paso me mueve una minúscula fracción en el universo, imperceptible ante la magnitud del cosmos pero sustanciosa en mi historia personal. después de todo, comparándome con el tiempo "infinito" (un concepto que me parece fascinante), mi vida no será más que un pestañeo, un relámpago en medio de una tormenta eléctrica, a menos que deje huella en alguien, que prolongará mi historia aunque sea por unos instantes más, en su memoria.
esa duda me invade en este momento. cuando me muera, ¿alguien se acordará de mí?
sí, la duda me invade. pero no me atormenta. ni siquiera me importa. ese es el problema... como leí por ahí (no recuerdo bien dónde): de verdad me preocupa que no me preocupe nada.

17/5/05

un vistazo al futuro ideal

no me preocupa que la línea de la vida no sea tan larga como la de otras personas. no me preocupa no tener metas bien fijas, y trabajar en ellas. camino casi a ciegas, tanteando el terreno, paso por paso... sólo quiero tener un hijo, un libro y un corto dirigido por mí. quiero graduarme de la licenciatura e irme a españa, o a italia, o a cualquier lugar de europa, y ver qué pasa. no quiero terminar dando clases de filosofía, o de redacción, o de análisis literario o algo por el estilo. quiero volver a ver a mis amigos de la prepa, a lady blue, al malecón de mazatlán... maldito futuro, ¿por qué te tardas tanto en llegar?
me gustaría despertarme mañana y descubrir que han pasado diez años, o veinte, y saber qué fue de mi vida, si hice lo que quería, si sobreviví aunque sea... pero no, eso es imposible. tendré que hacerle como todos, y vivir un día tras otro, aunque los días se me vuelvan rutina, una rutina triste y cansada, no como la que llevo por estos días, que consiste en ir a la escuela, asistir en la edición de la caja TV con mis "no tan brillantes" ideas y consejos, ir al cine los miércoles, ir al zaka's los sábados, y buscar qué comer -como los perros callejeros- todos los días, cuando le hambre se hace presente.
si cada persona trajera un letrero en la frente diciendo quién es, cómo es y qué le gusta, las cosas serían más sencillas. si el cuerpo no encerrara tantas apariencias inestables, y la piel fuera trasparente para alcanzar a ver el alma de las personas, todo sería más sencillo. no tendría que andarle viendo los ojos a todas las mujeres para ver cuál es "el amor de mi vida", no juzgaría a las personas por lo que traen puesto, o por las sandeces que dicen, o porque odian a todo el mundo y quieren que lily téllez se muera por habladora. y conocería a mucha gente con mayor facilidad... no sé. si me quitara la armadura, el cuerpo se me haría tan ligero y la vida tan fácil, que tal vez no lo aguantaría, y me amarraría una piedra en el tobillo. será mejor quedarme así, como estoy...
he sido así por tanto tiempo que ya no consigo ser de otra forma, no sé cómo, no sé cómo no ser como soy. será mejor quedarme así... aunque pesen las protecciones, aunque me duelan los pies... después de todo... ¿qué tan malo puede ser? no estoy para gustarle a la gente... y la soledad, aunque parezca lo contrario, no es tan mala... ¿verdad?

(p.d.: ya sólo falta un día y medio. el 19 cumplo 19... y ojalá que este año sea mucho mejor que el anterior. sí... lo será. lo será)

3/5/05

otra vez sin vida (estas son las mañanitas...)

asoléandome en la explanada del cecut, después de ver las exposiciones fotográficas para hacer la tarea del taller de foto, pensé en conseguirme un empleo. el problema sería la falta de tiempo para hacer las tareas, con eso de que casi todos los días salimos a las dos... pero ya veremos. todavía me queda algo de tiempo. porque de seguir así, mi vida se limitará a ir a la escuela, regresar a casa, hacerme la comida y pasar la tarde escuchando "el viaje", de café tacuba, o "con todo respeto" de molotov en la austera grabadora/radio que me compré en la comercial mexicana. la soledad, hasta ahora, no ha atacado con todas sus armas. se ha sabido comportar. el único problema real es la lentitud con la que pasan las horas, el segundero del reloj hace un escándalo abrumador, y nunca se acelera, avanza con una pasividad desalmada. eso, y los terribles insomnios de cada noche, son lo único malo. todo lo demás, sigue su propio curso. el clima, los taxis, la comida... sobrevivo como puedo. volver a clases, con los amigos, ha sido una verdadera motivación. tengo música, vecinos escandalosos, "ciber-café" caro, algo de ropa limpia, el estómago lleno (al menos hoy), y pluma y cuadernos para escribir en mis eternos ratos de ocio... ¿qué más puedo pedir?

hoy es cumpleaños de mi hermana. cumple 13 años. felicidades.

te extraño
te debo tu regalo...

24/4/05

noche de luna llena

noche de lunaqué luna. qué noche. la ideal para no dormir, para desvelarse, para despedirse, para salir a festejar con los amigos que me regreso. pero qué digo, mis amigos ya se han ido, y los que quedan, no gustan de invitarme a salir. será porque en el bora o en el oyster no puedo evitar la cara de repugnancia que me brota al escuchar la música horrible ["dame más gasolina, a ella le gusta la gasolina..."], prefiero pasar la penúltima noche en vela, luchando contra mi insomnio.


por favor, que llegue...esperando a que la inspiración llegue de una vez, para terminar de escribir el regalo de mi hermana. ya, que soy un tacaño, lo sé, pero ¿qué más puedo enviarle desde la distancia y sin dinero? a ella le gusta leer, no sé si le gusten mis cuentos pero al menos le gustan los mismos libros que a mí (algunos). será la primera vez que no festejaremos nuestro cumpleaños juntos... algún día tenía que pasar... ¿o no? basta, no tiene caso torturarse más. disfrutaremos un domingo de sermones, de pintar la casa, de lavar ropa y hacer maletas, de elegir qué me llevaré y qué no, de escribir cartas de despedida para la gente... ojalá y que el domingo no llegara. pero llegará (incluso, ya llegó), y después será lunes, y me dolerá el estómago, como siempre cuando viajo.

no llegó. ¿llegará...?

y yo que no puedo escribir. tengo una página y un título tentativo ("en la ciudad de los hombres mariposa"), además del obligado final: "feliz cumpleaños, hermanita". pero nada más. debía terminarlo hoy... y apenas avancé unas tres líneas. qué bloqueo, ya, no quiero saber nada más de nadie ni de nada, no quiero pensar, no quiero hablar ni escribir ni caminar ni dormir. quiero que llegue el maldito lunes de una vez y yo pueda irme, sin remordimientos, cargando todos mis miedos y mis recuerdos, y mis esperanzas, claro. esperanzas efímeras, pero esperanzas al fin.
(-1 día)

22/4/05

mi pisoteada (y poco relevante para mí) reputación

-ya se va mi hijo a tijuana.

mi abuela se queda en silencio. sí, todavía me besa porque soy su nieto, y me da de cenar frijoles con queso (mi cena favorita), y dos vasos de leche, y me deja sentarme en medio de la sala para ver el futbol, pero ya no es lo mismo. yo sabía que algún día no sería lo mismo, pero no tenía idea que todo cambiaría durante su estancia en tijuana, cuando compartimos el mismo techo, y tan de repente. el anuncio en sí, el miércoles por la noche, volvió todo real, echó a andar una máquina imparable a partir de este momento. hasta entonces, la intención de regresar a tijuana sólo me incumbía a mí. a partir de que se dio a conocer en mi familia, se hizo oficial, se volvió inevitable.

mi madre se enteró por boca de mi hermana, mi hermano por boca de mi madre, y aún quedan algunos tíos despistados que no se han enterado y quizá sólo sepan de mi partida cuando yo ya esté allá. "que ya llegó tu sobrino a tijuana", "¿pues cuándo se fue?". ya hicimos cuentas. ya fijamos el día. ya cambié mi cepillo de dientes, mi desodorante y compré rastrillos. ya hasta sé qué ropa me pondré durante el viaje, y visualicé cientos de veces, durante las largas horas de insomnio, cómo será mi partida y mi llegada, qué pasará conmigo, cómo sobreviviré, esta vez solo. ¿será un capricho mío, nada más? vivir solo... desde que llegué a casa de los herrera, manifesté esa inquietud mía de mudarme a un lugar donde pudiera ser independiente. por supuesto, mi tío se rió de mí, mi tía expresó su incredulidad. luego de los problemas que tuvimos, no sé con qué cara iré a visitarlos. tan sólo imaginarme qué pasará si no voy en mi cumpleaños a su casa, que dirá mi abuela,el resto de la familia. que me descarrilé, que estoy alejándome de la familia, que soy un ingrato, después de todo lo que hicieron por mí, no supe apreciar lo que dieron... ¿qué me dieron? una cuerda para amarrar las todavía débiles alas que recién me habían nacido, y que yo luchaba por estrenar.

-no quiero decirte nombres para que no haya más problemas, pero quiero que demuestres que no te vas por lo que dicen. a mí me vale madre que me digan que es un capricho tuyo, tú demuéstrame que vas a lo que vas y punto final.

hasta acá me llega el eco de la risa burlesca de mi tía paty, "permíteme que me ría, mijito, pero veo difícil que llegues lejos con esa actitud... eres un soberbio". la rabia brotaba de mí por cada poro, por cada hueco, por los ojos, y no, esta vez, no pude quedarme callado para evitar problemas... grité, provocando una avalancha terrible que todavía no termina: "pues ya verá cómo se lo demuestro". esto ya no es una simple búsqueda personal, ni una lucha... es una guerra. guerra contra los que no creen en mí. ya quiero verle las caras cuando regrese el hombre de bien que se fue como el "niño berrinchudo que parece de 13 años".

mi madre reaccionó bien. mis hermanos, igual. el menor, para variar, ya me tocó un punto débil hace un rato: "no te vayas...", me dijo, pero reprimí cualquier sentimentalismo y me fui al lado objetivo: "pues ya van a empezar las clases, qué querías..." me convencí de que es la única manera. revestir el corazón con una gruesa capa de frío metal, sólo así no saldrá lastimado. sí, ya sé, soy un egoísta... pero no me queda de otra. si los dejo tocarme, no me voy, y hay muchos incrédulos que necesitan ver para creer...

(-3 días)

8/4/05

la tercera despedida

ya encontré la razón de la depresión que estoy intentando evadir sin mucho éxito. es porque faltan siete días para la tercera despedida, y creo que será más difícil que las dos anteriores. he pensado en irme el viernes por la mañana, mientras mis hermanos están en la escuela y mi madre trabajando, para que no tengan que lidiar con un recuerdo más de mí abandonándolos por propia voluntad. no voy a negar que me cuesta trabajo, más por ellos que por mí, tener que someterlos al dolor que han de sentir al quedarse más solos de lo que yo estaré allá. no es secreto para nadie que mi madre sufre de un delirio de soledad enorme, le da miedo terminar como una de las señoras a las que cuida en su papel de enfermera, con alz-haimer, sin comprender que sus recuerdos ya no son parte de la realidad, y tal vez ya se está haciendo a la idea de que a mí ya me perdió, que mis intentos de volar y alejarme del nido no han terminado bien nunca, pero mis deseos no se desvanecen, por eso monitorea con tanto ahinco las actividades de mi hermana la dibujante, llamando a la casa de sus amigas, a qué hora te vas a venir, no llegues tarde, a dónde vas, por qué, cuándo, no vas, no vas, no vas, y de mi hermano el futbolista, se le notaba la angustia en el rostro cuando él se fue a morelia al torneo de fútbol escolar por un fin de semana, la casa estaba más silenciosa, más oscura, más aburrida, se notaba su ausencia... ¿así pasará conmigo? ¿cómo se verá mi silla en el comedor vacía? ¿cómo sonarán las bocinas de la computadora en silencio, y el librero imperturbable cubriéndose de polvo, y mis cuadernos con dibujos estancados en el armario? ¿cómo se verán las puertas siempre cerradas, las cortinas siempre corridas, las teles siempre prendidas, cuando no esté yo para abrir las puertas, descorrer las cortinas y apagar las teles?
pero ya es hora. es hora de que mi madre comprenda que sus hijos deberán ir, algún día, en busca de su propia vida, es hora de que mi hermana madure y se dé cuenta de que escuchar a los grupos de música comercial (que yo odio tanto) y hacerse adicta a las novelas juveniles de televisa no le dejará nada bueno, es hora de que mi hermano deje de temerle a la soledad, al silencio de la noche, a la falta de un eterno compañero que lo acompañe en sus divertimientos crepusculares, y que vea con él los simpson y malcom, sus programas favoritos. es hora de que entiendan que yo necesito extender mis alas y echarme al vacío para no quedarme estancado para siempre en una ciudad sin futuro y sin pasado, donde todo lo nuevo termina por fastidiar y todo lo viejo se desvanece en forma de centros comerciales y calles pavimentadas. nos va costar trabajo a todos, fragmentarnos otra vez, una familia tan pequeña, y quizá me gane el desprecio de todos como me gané el de mi abuela, por qué nos abandonas, acaso no estás agusto aquí, pues claro, quién no está agusto en un lugar lleno de atenciones y cuidados, donde en cada reunión se preocupan por hacer un platillo sin carne para el nieto consentido, donde los tíos le ofrecen a uno cerveza bajo el pretexto de "aprender a qué sabe", donde no tengo que lavar ropa, ni hacer comida, ni preocuparme por nada, más que por hacer compañía.
lástima que me acostumbré a vivir así los cuatro meses que pasé aquí. creo que sería conveniente irme y no volver hasta el año próximo, para enterarme que mi hermano sí se graduó de la primaria y quedó en la eti 5, la secundaria más prestigiosa de mazatlán, para enterarme que mi hermana ya es toda una mujercita y no una puberta vacía más, para enterarme que a mi mamá se le quitó el miedo a la crítica social y encontró a un hombre que no le importa que ya no pueda tener hijos... me gustaría que las cosas cambiaran sin tener que pasar por el terrible proceso de transición, despertarme mañana y vestirme con fachas para ir, otra vez, como siempre, a la escuela, pensando en lo lejos que estoy de mi familia y lo cerca que estoy de mi ideal de vida: una vida sin ataduras, en busca de la madre para mi hijo, que tal vez esté en mexicali.

31/3/05

diálogo con richard

richard: hey, tengo una queja para ti.
virginio: ¿otra? a ver...
richard: he revisado tu blog, y me doy cuenta de que últimamente has escrito demasiadas "cosas" personales, como si a la gente realmente le interesara tu aburrida vida.
virginio: bueno, qué manía la tuya de usar los adverbios terminados en "mente" que me cagan de tan sólo oírlos... ¿pero qué más te da lo que escribo yo? no me alcanza la inspiración para más.
richard: sí, bueno, te escuchas patético. ¿dónde quedó el cuento diario que escribías antes?
virginio: no lo sé... creo que estaba muy deprimido para escribir más. además, los post personales tuvieron mucho éxito.
richard: no puedes pensar en nada más que en tu mugre egocentrismo barato... ¿no me digas que piensas ser escritor de autobiografías? al primer libro expirarías.
virginio: de un tiempo para acá te has vuelto más amargado... apenas te conozco.
richard: dímelo tú, que aprendiste a basar tu felicidad en un frágil recuerdo... pa-té-ti-co. ahora resultaste poeta.
virginio: o dejas de insultarme o aquí se acaba tu película, antes de comenzar.
richard: como si me interesara ser una estrella más de tu videoteca personal...
virginio: si seguimos así acabaremos mal... ya dime, ¿qué te pasó?
richard: no, dime tú: ¿qué te pasó?
virginio: ...
richard: lo sabía. siempre tengo razón.

27/3/05

diálogo interno

-cómo te fue.
-bien, supongo.
-me alegro. te noto raro. ¿qué pasó?
-no comprendo.
-no comprendes qué.
-cómo ella puede ser tan feliz, y yo no.
-quizá la felicidad se les da mejor a algunas personas que a otras.
-pero no hay nada que nos haga diferentes... lizbeth y yo somos casi hermanos.
-te equivocas. acuérdate que ella venció al amor. y el amor te venció a ti.
-siento algo de envidia.
-claro. al verla tan feliz, sin preocupaciones, se acentúan las tuyas, y te da la impresión de que eres más desdichado de lo que creías... pero no te preocupes. sólo es una ilusión. eres tan desdichado como quieras serlo.
-no estás ayudándome. mejor cállate.
-bien. pero no digas que no te lo advertí.

26/3/05

esperanzas

-la acabo de ver, hace dos o tres días, en el centro.

quién iba a decirlo, que todo estaba encadenado para que yo llegara al día de hoy a escuchar salir semejantes palabras de la boca del señor arteche del valle. la playa se había llenado de gente dejándonos sólo un miserable espacio de arena donde tuvimos que echarnos a saciar nuestra sobriedad>> al llegar me había topado con hugo y eric, quienes me dijeron dónde estaban los demás>> al final, decidimos no irnos tan lejos y buscar lugar en el oyster>> el camión caminó con la lentitud necesaria por la avenida del mar para que yo pudiera toparme con mis amigos de secundaria>> edgar moreno decidió arreglarse para salir y por eso llegó tarde a la casa de arballo>> la tocada sería a las seis, y nuestro amigo músico tendría que retirarse temprano, por lo que adelantamos el encuentro una hora>> por primera vez en muchos días, todos estábamos disponibles para reunirnos otra vez>> logramos ponernos de acuerdo la noche anterior, vía msn>> mi papá decidió que debía buscar formas más productivas de desperdiciar mi tiempo y contrató un servicio de internet... y podría seguir así hasta llegar a "el doctor anuncio 'es niño' y mi madre ya tenía el nombre que me pondría en la punta de la lengua".

seguí conversando de vanalidades con arteche, poniendo poca atención a su interesante vida porque una nueva frase había arribado a mi cabeza y lo abarcaba todo. "la acabo de ver, hace dos o tres días, en el centro"... está aquí. tengo que verla, tengo que llamarla, para olerla otra vez, tocarla otra vez y preguntarle si las esperanzas que sembró en mí durante la última conversación siguen en pie. regresé a nuestro pedazo de playa, y me empiné las cervezas. cómo, cómo curarme el mareo, que me impedía pensar en ella, recordar su cara, hablarle en el viento, cómo si no era con las frías aguas del mar. me quité el pantalón, la camisa, y seguí a mis inseparables compañeros de la c.c.p.a. a su encuentro con las intolerantes olas, y juntos los cuatro nos revolcamos un buen rato, sintiendo que nos ahogábamos y nos moríamos cada vez que nuestros pies no tocaban el suelo y nuestro pecho se oprimía por la presión de la marea, y al miesmo tiempo nos desbaratábamos de la risa sin razón alguna. salir del mar, vivos y menos borrachos de lo que entramos, representó una victoria para todos.

ella volvió a mi pensamiento, y yo la eché con más cerveza. pero cuando ya no estaba, por más que la buscaba, volví a entrar al mar, volví a enfríarme el cerebro y volví a hacerle su espacio permanente. allí se plantó hasta que llegué a mi casa, oliendo a alcohol y a arena, con la piel rojiza y dura, los calcetines en la mano y una playera menos, olvidada en el camión. el teléfono me llamaba desde su rincón en la sala, pero el valor no me alcanzaba para marcar esos siete números que me la regresarían o me la arrebatarían para siempre. esperé a que mejor una amiga me hiciera el favor de indagar por mí.

-espérame... ahorita le hablo.

esperé. esperé quince eternos minutos, que se alargaron más allá de mis miedos, de mis frustraciones, del tiempo y del espacio que habíamos compartido juntos. pero esperé en vano. mi amiga me dijo que fuera ahorrándome desilusiones, porque mi exnovia sigue en mexicali. no vino a vacacionar, ni vendrá.

-si te sirve de algo... me dijo su mamá que no tenía novio.

gracias, erika. pero no me sirve de nada.

19/3/05

esperando

Los boletos esperan sobre el escritorio. Mi mochila espera en la silla blanca. La palmera, imperturbable, espera erguida mientras el viento agita con furia sus hojas. El sol se ha detenido. El teléfono enmudeció. El mundo no avanza... No será un fin de semana cualquiera. Mi amiga, desde Guadalajara, ha llegado a sus merecidas vacaciones para echarme en cara que me la paso pensando en la inmortalidad del cangrejo. Yo no estaré en casa. Dentro de un rato, cuando mi papá pase por nosotros, mis hermanos y yo nos iremos, dejaremos a nuestra madre sola, viajaremos una noche entera hasta llegar al D.F., buscaremos el estadio olímpico universitario y nos uniremos al canto de miles de aficionados entonando el poderoso himno de guerra... "¡Gooooya!¡Gooooya!¡Cachún cachún ra ra!¡Cachún cachún ra ra!¡Gooooya!¡Universidad!". Después, regresaremos y será como si nunca hubiera pasado, y serán unas vacaciones tranquilas, sin sobresaltos, con mis amigos, con mi familia, con mi eterna soledad, no más niños de secundaria gritando al mediodía cuando salen de clases, no más levantarse temprano para llevar a mi hermano a la escuela... Seguiré perdiendo el tiempo, hablando con objetos, creando amigos imaginarios que ni yo mismo tomo en cuenta. Tal vez vaya al cine. Quizá me arrastren al Bora, por no haber adónde más ir, porque acá no hay Che'z, ni Zacas, ni nada. Quizá vaya a la playa... Quizá...

16/3/05

caos

"El caos es un orden por descifrar", dice José Saramago en El hombre duplicado, el libro que estoy leyendo en mis ratos de ocio, los cuales ya superan mis capacidades mentales. Al leer la frase citada, una voz que hace tiempo no escuchaba en mi cabeza dijo, con toda la naturalidad del mundo, que quizá el orden también era un caos por descifrar. Es tal vez esa la razón de mis sinsabores actuales. Y es que dormir cada noche un sueño repleto de imágenes sueltas y sonidos lejanos, y despertar cada mañana con el sol intruso golpeándome la cara, percibir el olor a oscuridad que intento diluir abriendo puertas y recorriendo cortinas para que entre algo de luz, que tanta falta me hace, y pasar cada tarde viendo TV con mi hermano menor mientras pienso, podría estar ahora en Tijuana, haciendo mis tareas universitarias en vez de estar aquí perdiendo el tiempo, copiando recortes de periódicos, robándole inspiración a la biblia católica, leyendo libros que me torturan y sacan al masoquista que hay en mí, bañándome cada vez que la cabeza comienza a picarme por el pelo revuelto y la barba crecida.
Y para colmo, su sombra, su terrible y monstruosa sombra, que no acaba de perseguirme. He ido y venido por el tiempo y por el espacio, buscando perderme de su persecución criminal sin conseguirlo. Mi papá me concedió la pesada tarea de editar todos los videos familiares que ha estado almacenando en cassettes desde hace diez años, y en uno de los más recientes, durante la revisión, encontré la reunión para celebrar mi cumpleaños número 16. Estaba en mi etapa de pseudo-rockero, entusiasmado por la posibilidad de formar una banda con mis compañeros de prepa, y me regalaron una guitarra eléctrica que justo en este momento está arrumbada en un rincón de mi cuarto llenándose de polvo. La cinta mostraba a mis tías desparramadas en la banqueta, a mi tío Carlos asando la carne que conformaría nuestra cena, a mí sentado en el suelo, y frente a mí, compartiendo una plática alegre sobre las canciones románticas de esos tiempos, estaba ella. Vestía una blusa color melón y un pantalón de mezclilla, llevaba una trenza improvisada de último minuto y los hombros destapados. Sonreía cada vez que me miraba, y el amor que nos profesábamos se cohibía en presencia de mis parientes. Esa noche le canté con mi voz inexperta para las baladas, y ella no pudo ocultar su fastidio de estar allí, feliz de tenerme pero no de estar rodeada de mis primos acosándola, a ver tus frenos, te gusta la carne asada, tienes hermanos, dónde vives, y en la grabación puede verse mi poco talento interpretativo.
No es culpa suya. El imbécil soy yo, por después de... ¿cuánto tiempo ha pasado? los años que hayan sido, no he podido apartarla de mi mente por un día entero. Hay que imaginar lo patético que me veía la otra noche, mirándola en la pantalla de la cámara, sonriendo como idiota mientras murmuraba "Cómo te quiero, mi Niña, cómo te quiero..."