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28/8/14

Pue' Que Me Rajara


Foto: Virginio Urbina

¿Que vaya yo a verla...? ¡Ni manque esté loco!
¡Antes qu'ir a verla, primero me matan!
Pa mí, como muerta;
a mí no m'importa qu'esté güena o mala;
yo no tenga culpa de lo que le pasa.


Y... mira, mi cuate, por lo que más queras,
no güelvas a hablarme d'esa desgraciada;
ni quero oir su nombre,
ni quero, ya d'ella saber ni palabra.

Tú sabes, mi hermano, que yo la quería con todita mi alma;
harto a ti te costa qui a naide en el mundo, crioque ni a mi madre,
¡ni a mi madre santa he querido tanto como a aquella ingrata...!
¿Pa' quén trabajando me pasaba el día...? ¿Pa'quén era todo lo que yo ganaba...?
¿Pa'quén mi cariño...? ¿Pa'quén mi constancia...?

Y aluego... ¿pa' qué? Dimpués de todo eso, ya vites, manito, cómo jue la paga...
Dendi antes, mucho antes qu'ella se largara,
yo vide clarito que ya mi cariño no le daba di ala;
yo vide clarito qu'estaba a desgusto; ya no era la mesma mujer de su casa;
ya era sólo el lujo lo que le cuadraba... Y como soy probe,
y pa' ella era poco lo que yo ganaba, no quiso la indina seguir siendo honrada,
s'echó pa' la calle... se tiró a la vida... y jue una de tantas...

Y ora 'qui han pasado dos años de qui anda
rodando y rodando mesmamente como si juera hilacha;
ora qu'está probe; ora qu'está mala;
ora que no tiene quen si ocupe d'ella,
ni quén se priocupe de lo que le pasa;
ora que ricuerda que cuando era güena nada le faltaba,
ora es cuando quiere que yo la perdone
y que vaya a verla, pero... ¡qué esperanzas!

¡Antes qu'ir a verla primero me matan!

Pero, oye, manito... aguárdati un pelo;
hazme una valona antes que te vayas; di ai sobre la mesa agarra esos jierros,
son los de mi raya.
Llévaselos todos... llévaselos luego.
No vaya a ser cosa de que li hagan falta...
Pero eso sí; júrame que no has de decirle de mí una palabra...
No quero que sepa que mi ocupo d'ella,
No quero que sepa ni quén se los manda,
porque, si si alivia, pue' ser qui algún día,
la muy atascada, si alcanzara el punto de venir a verme
pa' darme las gracias, y si viene a verme y en sus ojos prietos
-más prietos que su alma-, deviso que bulle siquera una lágrima,
pue' que me ricuerde de cuando la quise con todita mi alma;
pue' que me ricuerde que sólo vivía resollando el aire qu'ella resollaba;
pue' ser que de nuevo me buiga esta cháchara,
y manque he jurado que nada ni naide,
por nada del mundo, mi hará perdonarla,
si ansina sucede... si ansina ricuerdo...
si miro en sus ojos siquera una lágrima...
antonces, mi cuate... ¿pa' qué he d'engañarte?
Manque soy muy hombre... ¡pue' que me rajara!

-Carlos Rivas Larrauri

[vía]

17/8/14

De todo, quedaron tres cosas

Foto de Virginio Urbina
La certeza de que estaba siempre comenzando,
la certeza de que había que seguir
y la certeza de que sería interrumpido
antes de terminar.

Hacer de la interrupción un camino nuevo,
hacer de la caída, un paso de danza,
del miedo, una escalera,
del sueño, un puente, de la búsqueda... un encuentro

Fernando Pessoa
[vía]

31/7/14

Versión porno del poema Número 15 de Pablo Neruda

Gambling Jane

Me gustas cuando besas porque estás como pirada,
con los ojos en blanco y tu cara de ida,
parece que se te hubiera olvidado la pastilla
y parece que un dedo te cerrara la herida.

Como todo el deseo está lleno de mi ansia,
con tu lengua sigilosa, llenas el ansia mía.
Larva incompleta te pareces a mi ansia
y te pareces a la palabra ninfomanía.

Me gusta cuando lames y estás como a tu rollo
y estás como frotándote y emitiendo un murmullo.
Y no me oyes ni de lejos y mi mano no te alcanza:
déjame que me corra con el gemido tuyo.

Déjame que te bese también con estos labios,
rojos como una sangre, frescos como una fuente.
Eres como la noche licuada y oscura,
tu grito es de astro, tan salvaje y ardiente.

Me gusta cuando te corres porque estás como vencida,
pálida y piadosa como si hubieras muerto.
Un roce entonces, un susurro bastan.
Y estoy caliente, caliente porque no sea cierto.

-Diana J. Torres

[vía]

15/2/14

Todo somos

Ermita

Soy un montón de carne, sangre y huesos,
La unión indescifrable de protones y electrones,
La vida que no pedí y la muerte que me espera,
La prisión y libertad a que el cuerpo nos condena.

Soy recuerdos, anhelos, experiencias,
Todas las personas que amé y amaré,
Soy sus deseos y dolores,
Esa canción, ese bar, esa cerveza.

Soy un viaje inconcluso y sin remedio,
soy la tierra, el agua, el aire,
soy el fuego que todo lo consume,
y el humo que se pierde entre las nubes.

Soy las estrellas que nos miran desde lejos,
El vacío que insiste en separarnos,
La fuerza que se empeña en unirnos,
Soy el misterio y lo desconocido.

Soy la luz y la oscuridad,
el oprimido y el opresor,
el amor y el sufrimiento,
soy el bien y la maldad.

Soy un instante y una eternidad,
el parpadeo de una roca inerte,
un resplandor entre la suciedad,
una esperanza de no tener qué esperar.

Soy lo que hicieron de mí
Y también lo que hice de ustedes,
soy yo, también soy tú,
soy tus parientes, tus ancestros y los míos.

Soy una violenta y continua explosión,
soy el placer, el dolor, el sabor,
el todo y la nada, adentro y afuera,
la fatiga que llega de tanto ser.

Todo viene de lo mismo,
y se dirige a un solo destino.
Todo empieza y todo acaba.
Soy todo. Todo somos.

10/8/08

Estamos perdiendo el tiempo



Paremos de gritar, pido palabra,
estamos perdiendo el tiempo,
con los insultos y los corajes,
convirtiendo en pesadilla macabra
el sueño que nos mantenía despiertos.

¿En qué se convertirán los recuerdos?
Cuando las canas nos roben nuestras noches,
se habrán hundido, los pies atados,
en medio de un mar de reproches,
sordos, ciegos y desalmados.

Estamos perdiendo el tiempo,
se nos escurren entre los dedos,
los segundos que aún nos quedan,
los minutos llenos de miedos,
las horas que nos precedan,
los días que se sucedan,
los meses, los años restantes,
y nosotros, pobres ignorantes,
sin ver que al fin nos hemos convertido
en un par de pieles ambulantes.

Voy a aventurar una propuesta,
en lugar de pelear, amemos,
y en vez de gritar, cantemos,
la alegría de nuestro amor fortuito,
que la voluntad ha vuelto infinito.

Caminemos en la dirección opuesta,
reencontremos nuestra propia historia,
sin exigirnos intentar respuestas,
no dejemos que el rencor nos abrace,
mejor tus brazos emanando euforia.

Estamos perdiendo el tiempo,
y vamos a intentar recuperarlo,
a tu corazón cansado y tibio,
voy a terminar de calentarlo,
con detalles y gestos de alivio,
que desmoronen las costumbres,
elevarte alto y que vislumbres,
sentado junto a mí sobre una estrella,
al mundo y sus incertidumbres,
y que no habrá una hazaña más bella,
que esta del amor que nos tenemos,
y que en el fin de los días estaremos,
juntos los cuerpos,
tomadas las manos,
gritando el afecto,
dos seres humanos,
que aprendieron a no perder el tiempo.

Virginio Urbina

10/11/07

Un recuerdo que dejo




¿Con qué he de irme?
¿Nada dejaré en pos de mí sobre la tierra?
¿Cómo ha de actuar mi corazón?
¿Aca
so en vano venimos a vivir,
a brotar sobre la tierra?
Dejemos al menos flores
Dejemos al menos cantos

Netzahualcóyotl, tlatoani de Tezcuco (1402-1472)

21/1/07

Después de ti

Después de tu piel a la luz tenue
y de tus ojos fijos en mis gestos
después de tu aliento sonando en mi oído
y del sudor resbalando por mi frente.

Después de tus uñas clavándose en mi espalda
y de tus piernas amarrando mi cintura
después de tu lengua probando mi cuello
y de mis dedos enredando tu cabello.

Después de las caricias y los besos
después de tus Te amo y de los míos
después del corazón acelerado
después de los gritos apagados
y del temblor de mis brazos agotados.

Después de la unión más exquisita
y del éxtasis que convierte a dos en uno
y la quietud de nuestro amor ya consumado
me recuesto sobre ti y no queda nada.

Y en la inmensa paz después de la pasión
después de mí, después de ti
quedas tú, sólo tú. Y lo inundas todo.

23/9/06

Hacíamos el amor

Ella y yo hacíamos el amor diariamente
En otras palabras, los lunes, los martes y los miércoles
Hacíamos el amor invariablemente...
los jueves, los viernes y los sábados,
hacíamos el amor igualmente...
Por último los domingos hacíamos el amor religiosamente.

Hacíamos el amor compulsivamente
Lo hacíamos deliberadamente
Lo hacíamos espontáneamente
Hacíamos el amor por compatibilidad de caracteres,

por favor, por supuesto, por teléfono,
de primera intención y en última instancia,
por no dejar y por si acaso,
como primera medida y como último recurso

Hicimos el amor por ósmosis y por simbiosis:
y a eso le llamábamos hacer el amor científicamente
Pero también hicimos el amor yo a ella y ella a mí,
es decir, recíprocamente
Y cuando ella se quedaba a la mitad de un orgasmo y yo,
con el miembro convertido en un músculo fláccido,
no podía llenarla,
entonces hacíamos el amor lastimosamente
Lo cual no tiene nada que ver con las veces en que yo me imaginaba que no iba a poder,
y no podía,
y ella pensaba que no iba a sentir,
y no sentía,
o bien estábamos tan cansados y tan preocupados
que ninguno de los dos alcanzaba el orgasmo
Decíamos entonces que habíamos hecho el amor aproximadamente


Muchas veces hicimos el amor contra natura,
a favor de natura,
ignorando a natura.
O de noche con la luz encendida,

o de día con los ojos cerradoso
con el cuerpo limpio y la conciencia sucia
o viceversa
Contentos, felices, dolientes, amargados
Con remordimiento y sin sentido
Con sueño y con frío
Y cuando estábamos conscientes de lo absurdo de la vida,
y de que un día nos olvidaríamos el uno del otro,
entonces hacíamos el amor inútilmente

Para envidia de nuestros amigos y enemigos,
hacíamos el amor ilimitadamente, magistralmente, legendariamente
Para honra de nuestros padres, hacíamos el amor moralmente
Para escándalo de la sociedad, hacíamos el amor ilegalmente
Para alegría de los psiquíatras, hacíamos el amor sintomáticamente
Hacíamos el amor físicamente,

de pie y cantando,
de rodillas y rezando,
acostados y soñando
Y sobre todo, y por la simple razónde que yo la quería así
Y ella también
hacíamos el amor...
voluntariamente.


Fernando del Paso

5/9/06

Temor



¿A qué le temes?
¿A la lluvia? ¿Al tráfico? ¿A la incertidumbre?
¿A dejar una vida segura,
y cambiarla por el no saber qué pasará?
¿Le temes a tu madre? ¿A tus hermanos?
¿Al qué dirán?
¿Temes no poder?
¿Temes perderte (otra vez) a mitad del camino?
¿Temes regresar de nueva cuenta con la cabeza
baja, implorando compasión?
¿Temes equivocarte?
¿No quieres vivir y ser vivido?
¿No quieres amar y ser amado?
¿Acaso me equivoco al recordarte que tu sueño
es ir de un lugar a otro, con tu ropa siempre
en la maleta?
¿Y entonces?
¿Temes no acabar la escuela?
¿Temes no ser tan valiente?
¿Temes temerle a la vida...?

V. U.

[. . .]

(-4 días para irnos al D.F.... Y los nervios)

["Si nos perdemos nada pasará...
Ahora lo entiendo: amar es liberar"]

18/7/06

Terquedad



No descansaré
Hasta haber borrado con las manos
Con los labios, con los ojos
Todas las huellas que otros
Dejaron sobre tu piel
Así tenga que recorrer tu cuerpo
Una, diez, cien, mil veces...

No descansaré
Hasta haber borrado con palabras
Con alegrías, con sonrisas
Cada cicatriz que han dejado en tu pecho
Los dolorosos caminos recorridos
Y te olvides de todo y de todos,
Y creas que tu vida comenzó
Cuando nuestros destinos se cruzaron...

No descansaré
Hasta que tu felicidad sea perpetua
Hasta que olvides tu imagen del espejo
Y no concibas la vida antes de nosotros
Y sientas no sobrevivir si un día te falto
Y me cuentes cada segundo de tu vida
Y me digas cada oración en tu mente...

No descansaré
Hasta que se nos gaste la piel de tanto amarnos
Y los ojos de tanto vernos,
Las manos de tanto tocarnos,
Hasta que se nos gaste la vida de tanto vivirnos...
No descansaré...

V. Urbina

(Para F.B. Qué calor hace...)

12/7/06

Espero curarme de ti...



Espero curarme de ti en unos días.

Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte.
Es posible.
Siguiendo las prescripciones de la moral en turno.
Me recetó tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana?
No es mucho, ni es poco, es bastante.
En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego.
Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado.
Y también el silencio.
Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama.
(Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo "qué calor hace", "dame agua", "¿sabes manejar?", "se hizo de noche"...
Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "Ya es tarde", y tú sabías que decía "te quiero".)

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo.
Para dártelo.
Para que hagas con él lo que tú quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura.
No sirve, es cierto.
Sólo quiero una semana para entender las cosas.
Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

Jaime Sabines

(Para F.B. Gracias por todo. Regresemos pronto, por favor. Lo más pronto posible. Vayámonos lejos. De todo y de todos. Al menos, una semana... que se vuelva un mes, que se vuelva un año, que se vuelva una vida.)

12/6/06

En memoria de Alexis Benhumea



Yo no lo conocí. Pero su muerte me ha impactado de una manera brutal. Tenía la misma edad que yo. Los mismos ideales. Luchaba por un sueño similar al mío: un mundo más justo, más libre, más tolerante. Y murió, asesinado por el gobierno. No puedo contener mi rabia, ni mi indignación. No puedo dejar de pensar en su inconclusa vida, en su prematura muerte, en que jamás verá cómo seguiremos luchando por ese mundo que soñó, y que muchos soñamos, por el que tantos luchamos. Pero su muerte no será en vano. La lucha continúa... No descansaremos... Hasta morir si es preciso.

[. . .]
¿Con qué he de irme?
¿Nada dejaré en pos de mi sobre la tierra?
¿Cómo ha de actuar mi corazón?
¿Acaso en vano venimos a vivir,
a brotar sobre la tierra?
Dejemos al menos flores.
Dejemos al menos cantos.
Nezahualcóyotl
(1402-1472)

[. . .]

7 de Junio del 2006.

A la familia de Ollin Alexis Benhumea Hernández:

Compañera, compañero:

A media mañana nos avisaron. Supimos entonces que, después de enfrentarse a la empecinada trinchera que la fortaleza de Alexis le opuso por más de un mes, el asesinato iniciado la madrugada del 4 de mayo se había consumado.

El gobierno mexicano asesinó a un joven. Ollin Alexis, su nombre; de apellidos Benhumea Hernández. Más de 30 días tardó en matarle la vida. Por obra de la muerte con la que el gobierno mata, moría de madrugada este joven compañero.

Cuando el sistema cobra su cuenta cruel en la vida de un joven como Ollin Alexis, la muerte aparece como una absurda interrupción, como un sinsentido encajado en mitad del camino, cortándolo irremediablemente.

Dos décadas de vida inconclusa, arrancadas por una granada… de un arma… de un policía… de un gobierno… de un sistema.

Apenas unas horas antes, entre quienes allá arriba se atropellan para hacerse del botín de nuestra Patria, uno había prometido el mortal destino de Alexis a todos los jóvenes de México,… y mejores sueldos y coartadas para los asesinos.

Otro olvidó refrendar el aplauso entusiasta que otorgó cuando todavía en las calles de Atenco corría la sangre fresca, y Alexis agonizaba sin poder recibir la atención médica que le hubiera salvado la vida.

Uno más ratificó el silencio cómplice.

Y allá arriba apenas balbucean algunas torpezas y dicen que debaten ideas.

- “Después de todo - piensan allá en lo alto - “¿a quien le importa un joven de abajo y a la izquierda?” -.

Y respondemos:

A nosotras, a nosotros.

A nosotros, a nosotras nos importa.

Nos importa su muerte y nos importa su vida.

Y, con cuidado, doliendo, de su muerte tomamos nota en la larga cuenta de los pendientes que habremos de cobrar algún día. De su vida y de su posición política sumamos a la decisión que hemos asumido.

El gobierno mexicano mató a Ollin Alexis. Empezó a matarlo la madrugada del 4 de mayo del 2006 y terminó de asesinarlo el 7 de junio del mismo año.

Lo asesinó porque le tenía miedo. Porque su presencia solidaria en San Salvador Atenco, el 4 de mayo del 2006, ponía en riesgo la legalidad, las instituciones, las inversiones extranjeras, el “Estado de Derecho”, las buenas costumbres, la tranquilidad, la paz y la estabilidad. Ollin Alexis Benhumea Hernández, estudiante de la UNAM, era una amenaza y por eso lo eliminaron. Su juventud era un peligro. Ahora los mercados de valores y el flujo de inversiones y las campañas electorales y el gobierno de Fox y el del Estado de México y el de Texcoco y el PAN y el PRI y el PRD pueden estar tranquilos porque Ollin Alexis está muerto. Quienes lo asesinaron reciben condecoraciones, premios, felicitaciones.

“¡Orden! ¡Mano dura!”, ladraron los dueños de todo, y los perros de caza obedecieron.

A esto le temían y esto matan: 20 años de fresca existencia, un universitario estudiando dos carreras profesionales simultáneas (economía y matemáticas), un artista con 10 años de estudio de danza, una pasión por la historia y por el compromiso con los de abajo, un otro joven de la Otra.

Ahí está la imagen de Ollin Alexis en tierras zapatistas: de pie, erguido, joven, detrás del Comandante Gustavo (¿en una de las reuniones preparatorias de la Otra?), cuidando, mirando, aprendiendo, con nosotros.

Desconocido para muchos, Ollin Alexis adquiere ahora nombre y rostro por la brutalidad de quien no sabe gobernar como no sea intimidando, reprimiendo, violando, encarcelando, asesinando.

Esto, la muerte matada para los jóvenes, es lo que ofrece este gobierno.

Y ahora aprendemos a conjugar su nombre en la muerte, cuando queríamos y queremos en la vida nombrarlo.

Una otra joven, condiscípula de Alexis y de tod@s quienes estamos en la gran escuela de la Otra, le escribió hace unos días con la esperanza de que se recuperara y volviera a la lucha en un mundo donde la vida es injusta. “De nosotros va que deje de ser así”, escribió ella en la carta.

Es cierto que Alexis ya no podrá leer esas líneas, pero también es cierto que es de muchas y muchos el compromiso que reflejan esas líneas:

Que Alexis no repose solo en la noche, que no solo lo encuentre la oscuridad de la tierra.

Que la voz colectiva que, con él, estamos construyendo para atravesar el silencio, plante el relámpago que, como árbol de luz, hiera de muerte a las tinieblas.

Sí, de nosotr@s va… que el viento de abajo se levante, crezca, avance.

Compañera, compañero:

¿Qué podemos decirles a ustedes, quienes lo conocieron de toda su vida, a quienes duele su muerte como a nadie más?

¿Que nos hará falta? Lo hará, pero nunca como a ustedes.

Alexis ya no estará con ustedes pero estaremos nosotros, nosotras, la Otra que somos.

Según nuestro modo, que Alexis no esté solo es también, y sobre todo, que ustedes no estén solos.

Por eso les pido que acepten el abrazo que, en colectivo, los zapatistas les damos, que reciban el saludo de nuestro silencio como lo que es, es decir, dolor y rabia compartidos.

Con esa indignación levantemos juntos la mirada hacia los que arriba nos matan con la matada muerte, con el desprecio y con el olvido. De pie desafiémoslos y digamos:

“¿Qué puedes tú, maldito, contra el aire?
¿Qué puedes tú, maldito, contra todo
lo que florece y surge y calla y mira,
y me espera y te juzga?

(Pablo Neruda. Canto General).

Con la vida, con la dignidad, con la memoria, levantémonos, desafiémoslos. No tendrán ni paz ni tranquilidad.

Vale. Salud y rabia que pare mañanas.

Desde la otra Ciudad de México.

Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Junio del 2006.

7/6/06

Esa piel tuya (+nota preliminar)



(Nota preliminar):
Los poemas, yo lo sé mejor que nadie, no son lo mío. Pero hoy me siento romántico. No debería, sé que me precipito... pero no puedo evitarlo. Así es esto.

Que le inventen otro nombre a nuestra blanca luna,
que renazca el sol de entre todas las nubes nuevas,
y vayan contando las estrellas de una en una
el breve rumor de nuestro encuentro cuando llueva.

Olvidado y ciego en esta profunda penumbra
protejo con recelo el eco suave de tu voz,
que se va abriendo paso y sólo tu rostro alumbra,
y va sacándome el alma con lentitud atroz.

Tengo ganas de pintar tu sombra con mis dedos,
y elaborar un verso que me sirva de puente,
pero al despertarme yo, se despiertan mis miedos.

Tengo miedo de entrar en el mundo en el que vives,
pues el corazón se imagina que lo que siente,
cuando lo esté sintiendo esa piel tuya, lo esquives.

25/5/06

Déjame solo (republicado + nota aclaratoria)



Llévate una hoja en blanco

y dibuja tu contorno en ella.
Llévate un beso, un abrazo,
llévate mi sonrisa y mi estrella.

Abre el baúl de mi pecho,
y llévate lo que haya dentro,
llévate nuestras fotografías,
llévate todos nuestros recuerdos.

Llévate una sábana vieja,
llévate mi pluma y mis libretas,
llévate una ventana sin vidrios,
llévate la puerta que rechina,
y la lámpara de mesa, y la silla,
y el plato en el que ceno cada noche,
y el colchón en el que sueño con tu rostro.

Llévatelo todo, no dejes nada,
déjame sólo una mirada,
y todo lo demás, llévatelo.

(nota aclaratoria):
Me dijo, "jamás imaginé que algún dirías eso". Pero lo dije, y lo sostengo. No creo más en el amor. Al menos, no de momento. Después de la persona a quien le dediqué este poema, y a la amargura que me provocó su desamor, mis intentos por querer y ser querido han venido fracasando uno por uno. Por distintos motivos. En ocasiones, las imágenes que me formaba de mis objetos de amor se encontraban tan alejadas de la realidad que el desencanto era trágico. Otras veces, el miedo al fracaso me envolvía en escudos tan gruesos que ni yo mismo era capaz de atravesarlos. También sucedía que confundía unos ojos bonitos con una mirada tierna, y una voz simpática resultaba ser un alma despiadada. Digo que no creo más en el amor, pero tal vez será que, después de tanto tiempo, he olvidado cómo amar. Cómo entregarme sin poner obstáculos, cómo enfrentar mis temores y mis traumas, cómo deshacerme de los fantasmas del pasado.
Pero, eso sí, he dejado atrás aquel romanticismo exagerado de la adolescencia, cuando profesaba que el amor era la fuerza que movía al mundo. Para nuestra desgracia, la fuerza que mueve al mundo no es el amor, sino el poder, como dice un amigo, y la ambición a éste.
Tal vez sea muy temprano para afirmar que jamás de los jamases volveré a enamorarme. Mi naturaleza es romántica, lo acepte o no. Lo que sí sé es que, si paso así diez años más, cuando cumpla treinta, me empezará a dar miedo quedarme solo. Porque (maldita sea), nací humano, y como tal, le temo a la soledad. Más de lo que me gustaría.

7/7/05

dulce potencia

si pudiera tener un par de alas, y volar,
volaría sin descanso hasta tu puerta,
y te encerraría, para siempre, en un beso infinito.

si pudieran mis ojos contemplarte de nuevo,
perderían las sombras que los cubren,
y volverían a brillar ante el reflejo de tu sonrisa.

si pudiera mi mano volver a tomar la tuya,
te llevaría por un camino de colores y aromas,
que jamás has contemplado, hasta el horizonte distante.

si mis labios pudieran alcanzar tu boca otra vez,
si mi piel y tu piel se envolvieran en un trémulo abrazo,
si tus palabras cayeran sin temor en mis oídos,
si tus dedos llegaran, húmedos, a mi cuello,
y tus piernas se enlazaran en mi cintura,
y tu espalda cayera en la trampa de mi cama...

si tu silencio se apagara. si tu ausencia se extinguiera.
si tu corazón latiera en mi pecho,
y tus pulmones se llenaran con el aire que respiro.

si pudieras matar esta soledad que me mata,
si pudieras cantarme una canción en la nuca...
si pudiera tenerte de nuevo...

23/5/05

recaída # 37

uno piensa que la soledad es estúpida, que puede ser engañada con suma facilidad, que puede uno escaparse de ella, esconderse, hacer como que no la ves, como que no existe, no tomarla en cuenta, ignorarla... pero la soledad es orgullosa, es vengativa, es indomable. una vez que te ha cazado, no te suelte ni para dejarte respirar. yo pensé que estábamos en paz, que habíamos llegado a un arreglo justo para ambos, que podríamos convivir en armonía y sin lastimarnos. sin embargo, ella no se conforma con mitades. la soledad va por todo, y ya me volvió a tumbar.
no conseguí engañarme a mí mismo. no conseguí que comprendieran lo que se siente llegar a un cuarto vacío y silencioso, y que nadie te espere, y no saber qué vas a comer, y no saber si esta noche el insomnio te dejara dormir un par de horas, y sentirte aislado de todo y de todos... ¿qué? ¿ninguno sabe lo que es estar sólo? les hace falta salir de su casa, aventurarse al vacío, dejarse caer y volar con alas propias. darme cuenta de mi propia soledad, de que no la comparto con nadie, de que no es que esté más solo que nunca, sino igual de solo que siempre, me hace sentirme mal, hundido, destrozado, limitado por mi propia piel...
quiero salir. quiero dejar mi cuerpo. no quiero estar agachando los ojos para que la gente no vea mi soledad... quiero escaparme y jamás volver...

para ser feliz

quiero que no me duelen los pies cuando camino.
quiero que no haya tanto silencio en mi cuarto.
quiero que tumben la pared que tapa mi ventana.
quiero que no se me note la soledad en los ojos.

quiero una estrella para mí solo,
ponerla en una jaula de vidrio y que me arrulle por las noches.
quiero una caja que encierre el rumor del mar,
y al abrirla deje escapar el sabor de la sal y la arena.

quiero entrarle al slam y sentirme vivo.
quitarme los zapatos y andar el resto del camino descalzo.
un cuadro que represente la libertad del viento.
una pluma que me deje escribir lo que me de la gana.
que la soledad se esconda, y que me deje respirar un rato.
una guitarra para cuando se canse la radio y mis discos.
calcetines limpios, por favor, y un desodorante nuevo.
no pensar que, al llegar a casa, nadie me espera.
que nadie se despida de mí para siempre.
quiero ver fantasmas, o que al menos contesten mis mensajes.
quiero dormir en cuanto pegue la cabeza a la almohada,
y soñar que regreso, o que me voy, o que me iré.
quiero despertarme sin lagañas, y que no se me haga tarde.
quiero que toquen mis canciones favoritas.
que se terminen los buenos tiempos, porque me están matando.
quiero volver a escribir, revivir a Camila y a Jacinto.
quiero agua y enchiladas, tostadas, asado...
quiero una nube brillante, y volar en ella hasta el fin del mundo.
quiero viajar, olvidarme de todo y de todos,
y que todos me olviden, y que nadie me extrañe.
quiero estar solo, pero sin sentirme abandonado...

(¿es esto posible? espero que sí...)

6/4/05

remedios para un corazón extraviado

Niégame. Tortúrame. Olvídame.
Borra de tu memoria todo recuerdo mío.
Quema tus labios con el silencio de mis oídos.
Evítame. Destrúyeme. Sabes cómo.
Toma mis letras y mánchals con mi sangre.
Empapa mi alma con los clamores de tu voz.

Entiendo tu odio. Repúdiame. Elimíname.
Haz de mí lo que yo no he podido contigo.
Lánzame contra mi angustia y québrame.
Destrózame. Húndeme en el fango del dolor.
Cambia el color de tus ojos y piérdeme en ti.
Devórame. Alcánzame. Perdóname.

No puedo encontrarme porque me tienes tú,
recluido en el cuenco de tu venganza,
privado de tu libertad. No me sueltes.
Oblígame. Vierte sobre mí tu indescencia.
No han de preocuparte mis heridas.
Deséame. Ámame. Ya estoy muerto.

30/3/05

esta noche

esta noche me has devuelto la vida.
abrázame.
no hables. no me sueltes. sólo abrázame.
permanece así, para siempre.
esta noche me has dicho lo que tanto esperaba oír.
volveré a ver el mundo a través de tus ojos.
volveré a sentir nada más lo que tú me haces sentir.
cierro los ojos, y estás a mi lado.
como si nunda te hubieras ido.
como si no nos separara ni el tiempo, ni la distancia,
ni mis errores, ni tus tristezas.
desgárrame esta noche con tu aliento.
quema mi piel con tus manos, quema mis labios.
no te vayas. no hables. no me sueltes.
atrápame en tus brazos, y asfíxiame con tu calor.
al abrir los ojos no estarás. pero yo te veré.
saldremos de una vez de la duda.
frente a frente, descubriremos si el amor, como el fénix,
renace de sus cenizas, más grande y más brillante,
anunciándose con una luz roja entre nuestras manos,
o si decide quedarse inerte en su tumba profunda,
donde se convertirá en un recuerdo indeleble,
de donde nacerán flores, claveles, tulipanes, girasoles,
y rosas azules.
azules como tú. y como yo.

18/3/05

mala poesía

Aunque yo soy para soñar esquivo,
sé que para soñar nací despierto.
Me he sentido morir y aún estoy vivo;
tengo ansias de vivir y ya estoy muerto.

Juan de Dios Peza.

28/2/05

fragmento

...Recibe, Alicia, el cuento y deposítalo
donde el sueño de infancia
abraza a la memoria en lazo místico,
como ajada guirnalda
que ofrece a su regreso el peregrino
de una tierra lejana.

Lewis Carroll